La versión de su navegador no está debidamente actualizada. Le recomendamos actualizarla a la versión más reciente.

Síguenos:

Instagram  

Una Festividad de la Salud atípica, pero muy especial

Publicado 10/09/2020

Llegó Septiembre sin darnos cuenta, no es un mes que pase desapercibido en esta cofradía, pues se celebra la Festividad de la Natividad de María Santísima de la Salud. Todo era diferente pero no por ello menos especial. Debido a la complicada situación que estamos viviendo, había que reestructurar todos los actos y cultos que como siempre se han celebrado y aunque diferentes, han sido un éxito.

Por primera vez se ha celebrado Triduo en honor a nuestra Titular, los dos primeros días de este culto (6 y 7 de septiembre) se celebraron en el interior de la ermita de San Gregorio y el 8 de septiembre, día de su Festividad, la Eucaristía se celebró en la explanada de la glorieta de la ermita, siempre respetando y observando escrupulosamente las medidas de distanciamiento social, aforo e higiene recomendadas por las autoridades sanitarias.

Para esta ocasión extraordinaria se instaló un altar de cultos junto a San Gregorio con nuestros dos Titulares a los lados, Ntro. Padre Jesús del Silencio vestía su túnica blanca y María Santísima de la Salud vestía también el terno brocado blanco, en sus manos lucía un rosario negro en memoria de las víctimas de la pandemia. El día 8 Nuestra Madre aparecía a los pies del altar, más cerca aún si cabe que los días anteriores, para repartir la Salud que tanto necesitamos, vestía en esta ocasión sus mejores galas, saya bordada granate, manto granate y corona procesional, en sus manos una corona dolorosa en honor a la Cofradía de la Virgen de los Dolores que se encuentra celebrando el setenta y cinco aniversario fundacional. Días de intenso trabajo para el equipo de Piostría que se ha visto recompensado.

El día 8 por la mañana se realizó la alfombra de sal, que no podía faltar en este día. Por la tarde, María Santísima de la Salud casi en la intimidad salió a la puerta de la ermita para repartir Salud a su barrio y a su pueblo, en un sencillo altar presidía la Eucaristía que se celebró como colofón a estos días en torno a Ella, eucaristía que sabía a re-encuentro, tras la eucaristía y de nuevo en la intimidad de la glorieta casi vacía María Santísima de la Salud volvía al altar y con el rezo de la salve se daba por concluidos estos cultos tan especiales.

 

Han sido días llenos de emociones y sentimientos. Desde estas líneas damos las gracias al Ayuntamiento de Pozoblanco, en especial a Jesús Agudo, concejal de Urbanismo por darnos todas las facilidades y consejo para festejar estos días tan importantes en nuestra Hermandad, gracias también a nuestro consiliario por el apoyo recibido y gracias a todas las personas que han hecho posible que se hayan podido celebrar estos cultos. No podemos dejar de dar las gracias a todos los cofrades y devotos que se han acercado estos días a la ermita por el estricto cumplimiento de todas las medidas y protocolos que habíamos establecido, gracias por vuestro comportamiento, compresión y ayuda.

Que María Santísima de la Salud premie tanta entrega y generosidad.

María Salud de los enfermos. Ruega por nosotros.

 

 

Compartir en redes sociales